Conoce las cualidades del paraguayo amarillo

Seguramente si pensáis en un paraguayo os viene a la cabeza un fruto de carne blanca y pequeño tamaño. Es lógico, puesto que es la variedad que más se conoce en nuestro país. Sin embargo, existe otra variedad mucho más sabrosa de esta fruta, menos conocida pero altamente recomendable: el paraguayo amarillo. En Cabesan hemos apostado por él y le hemos aportado nuestro elemento diferenciador, una mayor intensidad de sabor y de calidad, algo muy difícil de conseguir en esta fruta. Queremos presentártela en este artículo.

 

QG5A0176El paraguayo es una especie de fruta perteneciente al género Prunus (término que proviene del antiguo griego y que significa ciruelo). Su aspecto es parecido al melocotón y no es por casualidad. ¿Sabíais que es originario de China y que nació precisamente a partir de una mutación natural del melocotonero? En 1869 se introdujo en EE.UU y de ahí al resto del mundo.

Este fruto se caracteriza por contener una carne firme, de una dureza que le confiere su textura crocante en boca, pero al mismo tiempo un sabor extraordinariamente dulce. La intensidad de sabor y este excepcional dulzor son las principales diferencias con respecto al paraguayo de pulpa blanca. Su piel es aterciopelada, al igual que la de su pariente el melocotón, y su forma achatada, lo cual facilita que puedas comerlo a mordiscos cómodamente.

 

Muchos nutrientes y muy pocas calorías

 

El paraguayo contiene muy pocas calorías pero una gran cantidad de nutrientes.   Destaca en especial su alto contenido en carotenos. Los carotenos son un pigmento que está presente en todas las frutas de color amarillo, son importantes para tu organismo porque se transforman en vitamina A, necesaria en la formación de la piel, tejido óseo y dientes. Aunque por lo que más se conoce la vitamina A, o retinol, es por contribuir al funcionamiento adecuado de la retina. La ceguera crepuscular, o dificultades para tener una correcta visión al anochecer, son un síntoma de deficiencia de esta vitamina.

QG5A0320Otras vitaminas presentes en el paraguayo amarillo son la B1, la B2 y la C. La vitamina B1, o tiamina, es la encargada de metabolizar los hidratos de carbono en el organismo y, por tanto, de mantener tu nivel de energía en un grado óptimo. La vitamina B2, o riboflavina, actúa sobre el sistema nervioso, aportando oxígeno a las células. Se encarga también de la producción de energía y glóbulos rojos.

La vitamina C no la produce el organismo, has de aportársela externamente. Es fundamental para prevenir enfermedades cardiovasculares, puesto que evita que la grasa se agarre a las paredes de los vasos sanguíneos.

Respecto a los minerales tienes que saber que el paraguayo amarillo es rico en calcio, magnesio, fósforo y sobre todo, potasio. Los cuatro forman parte del grupo de los macrominerales, es decir, aquellos que necesitas en mayor cantidad diariamente por su participación esencial en el funcionamiento del cuerpo humano.

Los tres primeros se encargan de dar consistencia a los huesos. El potasio es fundamental para mantener el nivel de hidratación adecuado, además de ayudar al funcionamiento correcto del sistema nervioso.

La combinación de todas estas vitaminas y minerales confieren al paraguayo amarillo unas excelentes propiedades como anticancerígeno y antioxidante.

 

Por qué consumir nuestro paraguayo amarillo

 

QG5A0098Como ya hemos comentado, el sabor del paraguayo amarillo es más intenso que el de pulpa blanca, además de concentrar una mayor cantidad de azúcares. Su consistencia es firme, por eso resulta crujiente al morderlo. Y esto es síntoma de que nos encontramos ante un ejemplar de calidad, ha de estar duro y saber muy dulce.

En Cabesan además utilizamos un agua de riego rica en minerales, en especial el magnesio. El uso de este agua sulfato magnésica aporta una dosis extra de calidad y sabor a nuestro paraguayo amarillo, cumpliendo así el objetivo de transmitir sensaciones a través del sabor, aroma y textura.

Por otro lado, ayudándonos de unas cuidadas técnicas de cultivo conseguimos que la fruta tenga un calibre superior a la media, sin perder por ello ninguna de sus propiedades.

Y por último pero no menos importante destacar que no existe ningún tratamiento posterior a la cosecha (como pueden ser antifúngicos, por ejemplo) para provocar que la fruta dure más tiempo en buen estado. Aún así hemos de decir que este fruto suele aguantar muy bien una vez cortado del árbol.

El paraguayo amarillo es nuestro producto enseña, resultado del protocolo sabor, que prioriza la calidad y el sabor sobre un aspecto exterior bonito. Disponemos de una cantidad varietal que nos permite disfrutar de esta fruta desde principios de junio hasta finales de septiembre.

¿Verdad que se te hace la boca agua tan sólo de imaginarte ese mordisco jugoso y crujiente? ¿Quieres disfrutar en primicia del placer de saborearlo? Pues date prisa, porque ya estamos recogiendo reservas de pedido. Te garantizamos que cuando recibas la fruta hará menos de doce horas que ha sido cortada del árbol. ¡Entra en la web, encárganos la cantidad que desees y no te quedes sin probarlo!